sábado, 12 de noviembre de 2016

El autoconcepto: “Tu tarjeta de presentación”.


¿Qué referencias tienes de ti?
¿Recomendarías a otra persona el que te conozca?
¿Quién eres?


Si hablamos de Autoconcepto tenemos que aclarar qué perspectiva abordar, de las últimas investigaciones que se han realizado se obtiene un estudio multidimensional que abarca los siguientes dominios:

Autoconcepto Físico: Dentro de las cuáles se incluyen la HABILIDAD FÍSICA Y DEPORTIVA  y la APARIENCIA FÍSICA.


Autoconcepto personal: No es posible hablar de “quién soy yo” sin hacer referencia a la AUTOPERCEPCIÓN  de sus valores como persona y el qué tanto las cree adecuadas.

Autoconcepto social:  Esta dimensión hace referencia a las habilidades sociales percibidas  y a la aceptación social percibida.

Autoconcepto académico:  Aquí se incluye un área que abarca la percepción de las habilidades que se tienen en las diferentes materias escolares.

Podemos seguir ampliando cada uno de estos dominios y puede que nos hagan falta áreas como la espiritual, sin embargo, tu autoconcepto  global se va a definir por a cuál de estas áreas le das más peso; cabe entonces la pregunta:

CUANDO TE DESCRIBES… ¿HABLAS DE TU ASPECTO FÍSICO, DE TUS VALORES, DEL CÓMO TE DESCRIBEN LAS PERSONAS QUE TE RODEAN, O DE TU NIVEL  ACADÉMICO?



¿Modificación?...
Otro aspecto que hay que mencionar es que las personas no están determinadas por alguna de estas áreas y que el autoconcepto entonces puede tener cambios a lo largo de la vida, puesto que no te percibes igual de como eras hace 5 ó 10 años.


“Lo conocido en términos generales,  precisamente por ser conocido no es reconocido”.
 Hegel 1807

Hegel plantea que descomponer lo ya conocido, es esencial ya que la actividad de separar es la fuerza la labor del entendimiento.

Es importante estar atento a cómo te percibes a ti mismo en relación con los distintos lugares que visitas y en los que te relacionas en tu día a día .

Si en tu infancia  te dijeron o actualmente te dicen frases como : “Eres un tonto”, “No sirves para nada”, “Nunca vas a llegar a ser alguien en la vida”, “eres…” , “Eres…”

Tu puedes elegir qué frases te definen puesto que es modificable.
La tarea entonces después de leér este Blog es que en una tarjeta escribas tu autoconcepto empezando por “Yo soy”…


miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿Qué es el Duelo?
Resultado de imagen para Duelo
El Duelo se entiende como el proceso por el cual pasa un ser humano tras la trágica experiencia de sufrir una pérdida personal (divorcio, salud, trabajo, amistad, muerte de un ser querido, etc) no son muy distintas de unas personas a otras. Dicho proceso consta de cinco etapas distintas las cuales tenemos que experimentar para ser capaces de mirar hacia el pasado y recordar sin intensa pena y dolor a nuestro ser perdido y a la historia compartida.
A continuación describiremos las cinco fases de un Duelo:
Etapa 1 – NEGACIÓN 
Resultado de imagen para negaciónEs la primer reacción de una persona que experimenta una pérdida, esto con el objetivo de posponer el impacto que representa la noticia, generalmente se presentan conductas automáticas y la imposibilidad de aceptar la realidad, como ejemplo hay personas que se comportan de manera como si no hubiera ocurrido nada, en otros casos las personas se paralizan permaneciendo apartados del resto.
Se trata de un estado protector que sirve para dar tiempo a asumir la información recibida y puede durar horas o incluso algunos días.
Etapa 2 – LA FASE DE NEGOCIACIÓN CON LA REALIDAD
En esta fase del Duelo la persona utiliza el pensamiento mágico más primitivo. Aparecen las ideas de negociar la realidad. Se piensa en hacer un trato con la vida, con Dios, con el médico. Esto es una conducta defensiva que trata de evitar lo inaceptable; un canje que pretende redención a cambio de buena conducta. La gran mayoría de estos pactos son secretos y sólo quienes los hacen tienen conciencia de ello.
Etapa 3 – LA FASE DE DEPRESIÓN
Después de las dos fases anteriormente mencionadas en donde se trata de alejarse de la realidad aparece la depresión como resultado de la toma de consciencia  de lo perdido.
Entendemos a la depresión como la vivencia de experimentar  con sentimientos de angustia e ideas circulares y negativas, cabe mencionar que estas ideas no son las que originan la depresión, son la consecuencia de la depresión.
Esta etapa se resuelve más rápidamente cuando la persona encuentra la capacidad de resilencia y con un  entorno donde poder expresar la profundidad de su angustia y recibir la contención que necesita frente sus temores y fantasías.
Esta etapa es la fase que en su mayoría experimentamos más tiempo. Con el tiempo se empieza a presenta una emoción que nos permite salir de esta etapa y esta emoción es la ira.
Etapa 4 – LA FASE DE LA IRA
Cuando la persona ve por fin la realidad, intenta negarse a  ella, generando nuevas preguntas: porque yo, porque ahora, no es justo, y aparece el enojo con la vida, con Dios y con el mundo.
En ocasiones la persona expresa una ira que inunda todo a su alrededor; nada le parece bien, nada le conforma. 
Etapa 5 - LA FASE DE ACEPTACIÓN
Para llegar a este punto se necesita que la persona haya tenido el acompañamiento y el tiempo necesarios para superar las fases anteriores. La aceptación solamente aparece cuando la persona ha podido trabajar su ansiedad y su enojo, ha resuelto sus asuntos incompletos y ha podido abandonar la postura autodiscapacitante ante la depresión.
Resultado de imagen para aceptación
¿Cuándo acaba un proceso de duelo?
Dependerá de cada persona. Es muy difícil poner un lapso de tiempo, debido a que se trata de un proceso algo de mucho trabajo, lento y  progresivo en donde la persona deberá de ser capaz de superar cada fase con sus propias habilidades pero siempre acompañada de sus seres queridos y personal capacitado. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Alternativas para nuestro estrés



Resultado de imagen para estres en la ciudad

Todos conocemos por experiencia propia el estrés, y más aun viviendo en una de las ciudades con más cantidad de habitantes en el mundo. Nuestras actividades diarias, ya sea la escuela, nuestro trabajo o el simple traslado de un lado a otro en esta ciudad, nos puede generar malestares que referimos como “estrés”. 
 


Resultado de imagen para estres en la ciudadLa palabra estrés deriva del griego “Estrigeree” que significa provocar tensión. Precisamente este es el significado que damos al sentir síntomas físicos como dolor de espalda, tensión en hombros, tensión en cuello, dolor de cabeza, dificultad para conciliar el sueño, sensación de falta de aire, entre otros.
 
Estos síntomas pueden generarnos problemas más graves, tanto emocional como físicamente. Podemos enfermar de colitis, enfermedades cardiovasculares, trastornos de ansiedad. Al igual, nuestras relaciones interpersonales pueden verse afectadas con actitudes de irritabilidad, agobio, inseguridad, por mencionar algunas.

Por todo lo anterior, y porque resulta un tanto difícil cambiar las condiciones en las que realizamos nuestras actividades (llámese ruido excesivo, horarios de trabajo o escuela extensos, tráfico, calles oscuras, aglomeraciones, etc.), en esta ocasión les presentamos algunas alternativas que podemos llevar a cabo cada uno de nosotros para tratar de disminuir, en la medida de lo posible, los malestares de lo que llamamos “estrés”.

Resultado de imagen para tomando cafeEn primer lugar te sugerimos que logres identificar como es que estás sintiendo el estrés, por ejemplo, pesadez en los hombros, dolor de espalda, dolor de cabeza. Antes de tomar algún medicamento para este tipo de dolor (si es que no es muy apremiante y cuentas con las condiciones), te recomendamos, paciencia y ahora, buscar un lugar tranquilo (el hogar es el lugar por excelencia), puede ser un café, una biblioteca, incluso tomar una cerveza en un bar tranquilo. Esto es, evitar o alejarse del factor estresante.                                                      


Resultado de imagen para conversandoMuchas veces compartir nuestro sentir, con claridad, nos brinda apoyo (en lugar de conflicto) con las personas cercanas. Es decir, en el trabajo o escuela nos entenderán mejor e incluso nos apoyarán si podemos decir “me siento con mucha tensión…estoy estresad@”. Probablemente recibamos alguna palabra de aliento, acompañamiento o una alternativa para mejorar. 

Es importante también identificar cuáles son los factores estresantes para modificar la forma que nos enfrentamos a ellos. Por ejemplo, “estresarme todos los días por la ruta que hago de mi casa a la escuela porque voy con prisa y siempre hay mucha gente”, en este caso podríamos buscar nuevas rutas, o quizá intentar salir quince minutos antes y ver cómo nos sentimos entonces. 

En otro ejemplo, si me estresa estar en una clase de cinco horas seguidas, puedes tomarte cinco minutos para salir a tomar aire o caminar. Recuerda, es más importante tu salud que cualquier exigencia del medio que te provoque ese malestar. 

Es importante darnos tiempo placentero, cualquier recomendación de este tipo no puede ser generalizada. Es decir, para algunos hacer ejercicio les resulte desestresante, placentero, pero para otros, la consigna puede sonar como un “tener que” hacer ejercicio, y en este caso, la actividad se torna forzada en lugar de espontánea, y esto puede resultar con un objetivo contrario de disminuir la tensión. 

Por lo tanto, te sugerimos que “te tomes tu tiempo”. Busca la oportunidad de hacer algo que te guste; ir a un museo, salir a bailar, cocinar, caminar, ir por un café, platicar con un amigo, practicar un deporte, visitar otra ciudad, ir a un concierto, pintar, ver películas en casa, tomar un baño prolongado, arreglarse el cabello, cantar, jugar vídeo juegos, leer, estar en familia, en pareja, y otras muchísimas pequeñas actividades que podemos hacer para cada uno de nosotros. 
Resultado de imagen para comida placentera Resultado de imagen para momentos placenterosResultado de imagen para comida placentera


Sabemos que muchas veces nos encontramos un poco fatigados o cansados y “no tener ganas de nada más”, y claro, descansar es la mejor opción. Sin embargo, te invitamos a realizar alguna actividad que te haga sentir un momento placentero. Toma tu tiempo.

Si los malestares físicos o emocionales van más allá de unos diez días, es importante atenderte y acudir a un especialista.

Y mantenemos, es más importante tu salud que cualquier exigencia del medio que te provoque ese malestar físico o emocional.

Resultado de imagen para momentos placenteros
Con ánimo y gratitud, te invitamos a tomar tu momento de placer.